En primavera las praderas empiezan a mostrar su crecimiento, algunas gramíneas sobresaldrán de entre las demás, otras plantas harán que sus tallos se eleven sobre la hierba para aprovechar la luz, las lluvias estimularán el crecimiento y si hemos dado los primeros abonados de nitrógeno el verdor se hará patente.
Vaya por delante que la mayoría de lo que vemos son praderas bien cuidadas, porque céspedes reales hay pocos, en campos de deportes, jardines históricos, edificios singulares, pero en viviendas particulares no suele ser lo común por un factor determinante: el elevado mantenimiento que supone un césped. Para entendernos, una mezcla de semillas que se venda como césped en un jardín doméstico, o incluso municipal o estatal no conformará por si solo un césped sino recibe una serie de cuidados, de entre los cuales la siega es el más aparente, pero al igual que pasa con nuestros cabellos un buen corte puede disimular fallos, pero no remediarlos.
¿Qué conseguimos con una siega? Un efecto visual al dar una altura similar a todas las especies que componen la pradera, saneamiento de las puntas , un reforzamiento de la planta engrosando ésta al no permitírsele crecer en altura , la eliminación de especies de hoja ancha que pudieran ir desplazando a las gramíneas específicas de la pradera ( esto se produce a veces por la siega sucesiva que acaba por inhibir el crecimiento de la parte aérea de estas especies de hoja ancha), la siega también fortalece la pradera que soportará mejor el pisoteo, la sequía o golpes de calor y las enfermedades o plagas.
¿Cómo debemos de efectuar la siega? Bien, la calidad y la edad de la pradera nos darán ciertas pistas, como norma general los primeros cortes de primavera serán para sanear, ver las calvas producidas, observar si hay presencia de hongos, manchas, decoloración, de manera que se aconseja una siega baja pero con una precaución, no cortar más de un tercio del tamaño de la hoja de hierba en cada siega, de manera que si está alta tendremos que optar por varias siegas sucesivas ( en diferentes días) para evaluar su estado.(Seguir leyendo)
Para segar debemos de esperar a que la pradera esté seca,si llueve solo conseguiremos un desastroso resultado que será mayor cuanto mayor sea la altura de la hierba. Puede ocurrir que la pradera esté en muy mal estado y optemos por una siega dura al ras, para ver los rebrotes y decidir si se realiza un simple recebo o una nueva plantación de semilla o tepe, no obstante no es lo habitual en un jardín de uso cotidiano, si bien puede ocurrirnos en segundas residencias o propiedades compartidas.
¿Qué usaremos para segar? Bueno sin duda una máquina cortacésped, si bien la guadaña proporciona un corte limpio y eficaz ( aún hay jardinerosque la emplean para el primer corte de un césped tierno)su manejo y mantenimiento no están al alcance de todos y su rendimiento es muy inferior al de una máquina. En algunas zonas de pendiente muy marcada o con elementos que impiden el paso de la máquina se puede usar una desbrozadora de hilo de nylon o un recortabordes que no es aconsejable por el tipo de corte que produce en la hoja, rompiéndola y provocando marchitez y una zona de herida. Básicamente hay dos tipos de cortacésped, de hélice rotatoria ( los más comunes y conocidos) y de corte helicoidal (más profesionales y aparatosos) luego en función del área a segar los motores, carcasas y complementos de los cortacéspedes han dado lugar a un amplia , en ocasiones confusa , gama de maquinas.
¿Qué modelo de cortacésped elegir? en función del tamaño y tipo de la parcela siempre, es decir jardines de amplia extensión con pradera o césped llanos nos permitirán usar una máquina grande y potente (ver modelo ejemplo), si tenemos un pequeño trocito de césped , típicos de los chalets adosado podríamos incluso usar un cortacésped manual ( verespecificaciones), o si las dimensiones y el terreno nos lo permiten un tractor de siega también llamados “raiders”. Para escoger el tipo de máquina hemos de analizar varios puntos :
- Tamaño de la parcela y si hay árboles, macizos de flor, caminos , rocallas, cualquier elemento que nos obligue a realizar la siega de forma serpenteante o no permitan el paso de una máquina ancha o un tractor.
- Pendientes en el terreno que desaconsejen el uso de maquinaria de peso, ya que el cesto de recogida de los restos de siega puede alterar el centro de gravedad de la máquina y dificultar su manejo en pendientes laterales.
- Nuestro estado físico pese a que la mayoría sean autopropulsadas hay que sujetarlas y a mayor tamaño mayor peso, la disponibilidad de tiempo ya que una máquina muy pequeña nos obligará a realizar muchas paradas para vaciar el cesto. (Seguir leyendo)
- Según la marca elegida, la facilidad para acceder al servicio técnico en caso de averías o búsqueda de complementos y recambios.
- La opción de escoger entre propulsión por carburante ( gasolina) o motor eléctrico, si bien los motores eléctricos son de menor potencia y se desaconsejan en superficies amplias.
- La cantidad de dinero que nos queremos gastar, lo que nos obliga a estudiar la amortización o el plazo de vida útil de una máquina, si su duración es de varios años y su rendimiento bueno será más barata que otra de menor coste pero peor resultado.
- Cantidad de trabajo a realizar, es decir la siega tiene unas épocas de mayor frecuencia (en verano con riego en ocasiones se aconsejan dos siegas semanales) y la máquina debe de poder soportar ese volumen de trabajo, buscando una relación entre tamaño y potencia adecuada, no sirve de nada una máquina con unas cuchillas amplias si su potencia es escasa, una máquina de 190 cm3 rendirá mejor con una cuchilla de 44 cm que con una de 46 cm, y si hay humedad en la hierba el rendimiento baja y es imprescindible un par de motor adecuado.
- Si es una pradera y tenemos pensado triturar los restos y usar como “mulch” o queremos recoger siempre los restos al ser un césped, si bien en máquinas de gama alta se pueden realizar las dos tareas y el mulch o acolchado mediante restos de siega es una práctica que en ambientes húmedos no es muy aconsejable, más si las siegas no son periódicas y los restos son de gran volumen.
- Lugar de almacenamiento y donde realizar un entretenimiento periódico y mantenimiento de la máquina, si no disponemos de un buen local tener un tractor puede ocasionarnos más problemas que beneficios, y ciertas reparaciones y la limpieza tras su uso exigen espacio, mesa de trabajo y una toma de agua.



